Es frecuente oír hablar últimamente acerca de los «suplementos» que podríamos sufrir como clientes o consumidores de un servicio que recibamos en el momento actual: la que se ha venido a llamar «Tarifa Covid».

Es evidente que todas las empresas, en cualquier sector, se han visto obligadas a adoptar nuevas medidas de seguridad y protección para evitar el contagio en su ámbito laboral y respecto de sus clientes o pacientes, y que tales medidas van a conllevar sin duda gastos «extra» a cargo de las mismas. Si bien, conviene plantearse la cuestión de si es lícito, o incluso legal, «cargar» ese coste extra sobre los bolsillos de los clientes o pacientes.

Esta cuestión es la que me gustaría abordar en esta entrada.

Sobre la legalidad o no de cobrar la Tasa COVID ya se ha pronunciado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), aclarando que el cobro es legal pero siempre y cuando el consumidor sea previamente informado de la aplicación de la Tasa Covid en su factura, y que dicho cobro sea proporcional al servicio que va a recibir.

Sobre la licitud o ética de la aplicación de esta tasa, y centrándonos exclusivamente en el ámbito de las clínicas dentales, conviene recordar cómo hace un tiempo salió en un medio nacional una entrevista en directo con una odontóloga declarando que los dentistas debían plantearse una subida en el precio de sus tratamientos para compensar de alguna manera las nuevas medidas de seguridad a las que había que hacer frente para evitar el contagio cruzado del Sars-Cov-2.

Sobra decir que tales declaraciones únicamente responden a una opinión personal de esa odontóloga y que resultan muy alejadas de la postura de nuestras instituciones oficiales, como son los Colegios Oficiales de las diferentes provincias, el Consejo de Dentistas de España, y el Ministerio de Sanidad.

En nuestra opinión estrictamente personal, no pensamos que el gasto adicional que conlleva adoptar las medidas de prevención y control de la infección cruzada del Covid-19, sea tan significativo como para necesitar aumentar los costes del servicio que ofrecemos. Sobretodo porque en las clínicas dentales ya veníamos aplicando prácticamente las mismas medidas de desinfección y control de contagios desde hace más de 50 años, tal y como explicábamos en nuestra entrada anterior. No hemos tenido que cambiar muchas cosas…

Es posible que en esta «nueva normalidad» en que nos encontramos podamos ver mermada nuestra facturación como empresa, debido a diferentes factores, pero consideramos que progresivamente, conforme avancemos en la «desescalda», iremos aumentando nuestros servicios a medida que los pacientes afiancen su confianza, que para nosotros es lo más importante y para lo que trabajamos con ilusión cada día.