Resulta un contraste importante leer artículos sobre la enfermedad Covid-19, desde un marco científico-sanitario, y al mismo tiempo ver personas que defienden la idea de que esta “Pandemia es una invención“.

En concreto, en esta entrada haremos referencia a los síntomas neurológicos que puede desarrollar una persona que sufre la enfermedad Covid-19, tras haberse contagiado por el virus Sars-Cov-2.

Foto de Polina Tankilevitch en Pexels

Los síntomas más convencionales que todos conocemos son los siguientes:

  • Fiebre
  • Disnea o dificultad para respirar
  • Tos
  • Estornudos
  • Diarrea o vómitos
  • Cansancio
  • Malestar general

No obstante, a medida que hemos ido descubriendo la enfermedad, lamentablemente conforme iba aumentando el número de personas contagiadas, se han ido añadiendo como síntomas propios de la Covid-19 algunos neurológicos, asociados con la afectación de algunos de los sentidos: gusto u olfato.

Fue hace ya unos meses cuando algunas instituciones (Academia Americana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, Sociedad Española de Neurología) nos alertaban sobre la posible asociación de estos síntomas con el desarrollo de la enfermedad tras contagio por el virus.

Los órganos de los sentidos dependen de la transmisión nerviosa, es decir de los nervios que transmiten la información al cerebro. Cuando alguno de los nervios de los sentidos se ve afectado, los sensaciones se van a ver también alteradas.

Foto de Gustavo Fring en Pexels

Tanto es así, que los síntomas como la anosmia (pérdida del olfato) o disgeusia (pérdida del gusto) pueden ser síntomas iniciales de la enfermedad Covid-19 y podrían ponernos en alerta, antes incluso que los síntomas más clásicos como la fiebre o la tos.

Además de la anosmia y la disgeusia, recientemente he leído un artículo en el que reportan mialgias y encefalopatías, también como síntomas neurológicos asociados a la Covid-19.

Los dolores musculares y de cabeza se han reportado en un 60% de los pacientes que han sufrido la Covid-19.

Es muy importante recalcar que los síntomas más precoces, en un alto porcentaje de pacientes, son las mencionadas anosmia y disgeusia.

Foto de Gustavo Fring en Pexels

Por lo tanto, su aparición repentina podría ayudarnos a una detección temprana, lo que nos permitiría quedarnos en casa lo antes posible.

La aparición de estos síntomas no deja de poner de relieve la complejidad que tiene esta enfermedad, pudiendo afectar a varios órganos al mismo tiempo.

Hay que protegerse, actuar con precaución, seguir usando mascarilla, manteniendo las distancias, buena higiene de manos y cara, y controlar los contactos con otras personas.

¡Mucho ánimo!