La sedación en Odontología es un procedimiento cada vez más común en nuestra profesión.
Se adormece al paciente mediante fármacos específicos con el fin de realizarle tratamientos dentales sin el menor sufrimiento. Por supuesto, la sedación viene a ser un mero complemento facilitador del tratamiento, y no sustituye, sino que requiere, una correcta anestesia local.

Sin título

El grado de adormecimiento, controlado por el anestesista, puede ser, desde una leve tranquilización sin llegar a perder del todo la conciencia, hasta un sueño más profundo, incluso la inconsciencia total, si así lo requiriera el tratamiento.
De este modo, al disminuir el nivel de conciencia, los procesos mentales con los que habitualmente se instaura la ansiedad, el miedo y el estrés, son inhibidos por completo, con lo que el paciente apenas nota que ha recibido tratamiento. Incluso tendrá una leve amnesia al día siguiente, sin poder precisar totalmente los recuerdos del día del tratamiento.

Inducción de la sedación por vía inhalatoria.
Inducción de la sedación por vía inhalatoria.

Este procedimiento llevamos haciéndolo en nuestra clínica más de 20 años, siendo pioneros a nivel nacional en la aplicación de la sedación a los tratamientos odontológicos.
Con él, conseguimos tratar de una manera totalmente atraumática a varios tipos de pacientes:

  • los muy miedosos, que no quieren saber nada del sufrimiento que pudieran conllevar los tratamientos,
  • los niños pequeños, que no son capaces aún de colaborar con el dentista,
  • los pacientes discapacitados, incluso dementes, cuyas reacciones no son controlables por medios habituales
  • o simplemente para ahorrar incomodidades a pacientes de comportamiento “totalmente normal”, pero que requieren de intervenciones quirúrgicas largas y/o complejas.

Como ya hemos hablado en otra entrada de nuestro Blog, el miedo al dentista es bastante frecuente, y no siempre puede superarse. Pues bien, con este procedimiento, el paciente miedoso va a recibir un tratamiento dental al mismo tiempo que percibirá una experiencia agradable. Parece mentira, pero es así, pues el efecto de la analgesia resulta placentero y suavemente euforizante. Este hecho es, muchas veces para nuestros pacientes, el primer paso para superar el miedo al dentista.

Pacientes discapacitado

En los pacientes discapacitados o los niños que no colaboran es imprescindible utilizar la sedación consciente para poder tratarlos. En ambos tipos de pacientes, no nos es posible acceder a su boca y por lo tanto tratar los problemas orales que allí se presenten. Al estar dormidos, vamos a poder trabajar correctamente mediante separadores o facilitadores de la apertura bucal. En los niños además, es muy importante que no reciban presiones para realizarse el tratamiento de la manera habitual, pues podrían adquirir fácilmente traumas psicológicos que dieran lugar, en el futuro, al rechazo a las consultas del odontólogo, imprescindibles para el buen mantenimiento de la salud oral.

IMG_1977

Algunos tratamientos pueden durar 2 o 3 horas de sillón, lo que supone una fatiga importante para el paciente. Con el procedimiento de la sedación consciente, el paciente apenas va a percibir que está recibiendo un largo tratamiento y por lo tanto el consiguiente cansancio. Algunos procedimientos son además complejos, y requieren de técnicas invasivas ante las cuales es mejor tener a un paciente adormecido que totalmente consciente. Esto es especialmente útil en los casos de pacientes médicamente comprometidos, en los que la sedación va a evitar la sobrecarga psíquica y el estrés que podría desequilibrarlos. Sirve pues, como una protección adicional para los pacientes con una salud más delicada.

Vía intravenosa por ldonde se administran los fármacos deseados.
Vía intravenosa por ldonde se administran los fármacos deseados.

Los tratamientos quirúrgicos realizados bajo sedación intravenosa van a tener un mejor postoperatorio. Por la misma vía intravenosa que el fármaco sedante, administramos antibióticos y antiinflamatorios, que van a asegurar al paciente un postoperatorio más liviano que en condiciones habituales. Además, va a permitir al paciente pasar lo que le queda de día, en un plácido y relajado estado mental, condición también importante para la curación de las heridas.

Los casos deben de ser bien seleccionados por nuestra parte, aunque también muchas veces son los propios pacientes lo que nos lo demandan.

¿Has recibido, tu o tu hijo/a un tratamiento dental con sedación? Cuéntanos tu experiencia! Si no has experimentado dicho procedimiento, pregúntanos acerca de dudas que te hayan podido surgir dejando un comentario justo debajo.