Sin duda, las cosas están cambiando. La pandemia por Covid-19 afecta las relaciones sociales y la manera en la que interactuamos.

De primeras, sabemos que una de las medidas de prevención del contagio entre personas es la distancia de seguridad, de 2 metros. Adquirir esta distancia para hablar entre personas es inaudito en nuestra cultura. Es posible que en otros países no suponga un cambio tan radical, pero en España sí. Estamos acostumbrados a otro tipo de interacción entre nosotros, más cercana y con mayor contacto. Se dice que los españoles somos de los más simpáticos entre los europeos y ello, sin duda, conlleva un mayor contacto y cercanía social.

De hecho, parece que es durante las reuniones familiares y con amigos, es decir, donde más cómodos y arropados nos sentimos, dónde más nuevos contagios se están produciendo.

El Consejo General de Enfermería incluso ha diseñado una infografía que nos guía sobre cómo interactuar con nuestros familiares y amigos durante estas reuniones.

 

Por otro lado, el simple hecho de no tener a la vista el tercio medio inferior de la cara debido al uso de la mascarilla, nos limita la comunicación no verbal en la que los labios, la sonrisa y demás gestos siempre han supuesto una vía de expresión fundamental. Es por ello que a veces ya no captamos bien del todo algunos tonos o expresiones que antes no se nos pasaban por alto. La comunicación y las relaciones sociales van a verse mermadas de alguna forma que aún desconocemos.

El hecho de no poder abrazarnos, darnos dos besos cuando saludamos o nos presentan a una persona, dar la mano, o simplemente cualquier tipo de contacto humano, supone una gran limitación en nuestra cultura.

Foto de Katie Salerno en Pexels

Incluso las relaciones sexuales entre personas también parece que empiezan a verse afectadas debido a un cambio en el comportamiento de las personas.

En la clínica, dar la mano suponía habitualmente un primer contacto con el paciente. Hace ya varios meses que no se produce.

Foto de Philip Justin Mamelic en Pexels

Se instauran relaciones sociales que desde nuestro punto de vista cultural son más frías, menos cercanas. Lo único que podríamos pensar nos mantiene más en “contacto”, es saber que todos estamos sufriendo la misma situación. Ese nivel de conciencia global que compartimos en ocasiones con las personas, es lo que de momento contrarresta el distanciamiento social que sabemos protege del contagio del virus.

Es por ello que de momento debemos mantenernos distantes físicamente y pensar que las palabras tienen mucha fuerza aunque no se acompañen de gestos ni contacto. Entre todos superaremos la pandemia. ¡Mucho ánimo!