Si, y mucho! El uso de mascarillas es una medida básica para el control de la pandemia Covid-19 que estamos viviendo.

Su uso obligatorio en España se oficializó el 19 de Mayo de 2020 y así se reflejó en el Boletín Oficial del Estado a través de la Orden SND/422/2020.

Más allá de que veamos más o menos gente con mascarillas por la calle, y de la corresponsabilidad que representa su uso entre los miembros de una misma sociedad, la mascarilla es una primera barrera que frena, sino evita, la transmisión del Sars-Cov-2, sean del tipo que sean.

Existen varios tipos de mascarillas que se diferencian principalmente por el grado o la efectividad de filtrado que tengan. Independientemente de que sean más o menos efectivas, su uso masivo entre la población va a frenar en mayor o menor medida la transmisión del virus en una sociedad. Aquí puedes ver algunas de ellas.

Hay que tener en cuenta que en ocasiones podemos ser portadores del virus sin tener síntomas.

Son los famosos asintomáticos y a falta de estudios consistentes, parece que podrían representar una gran parte de la población contagiada. En esas situaciones, es cuando el riesgo de contagio a las personas de tu entorno es posiblemente mayor, no por ser estos más o menos contagiosos, sino por creer que no tienen la enfermedad y relacionarse con su entorno de una manera más confiada. Una razón más de peso para llevar la mascarilla en todo momento.

Su uso en espacios abiertos podría estar más o menos discutido, dado que la distancia de seguridad (2 metros) se suele poder respetar más fácilmente.

Foto de Anna Shvets en Pexels

No obstante, en espacios cerrados no debería haber discusión y su uso entre las personas que estemos en dicho espacio es fundamental.

Otra cuestión es el grado de recambio de aire que tenga dicho espacio cerrado, y si es más o menos amplio, con más o menos control por parte del propietario de la gente que entra en él, etc. Entraría en juego varias variables por supuesto, pero con la mascarilla puesta, la posibilidad de que dichas variables sean más o menos determinantes de un posible contagio, disminuyen drásticamente.

Creo que es sensato y precavido ponerse la mascarilla siempre.

Es mucho más sencillo colocársela siempre, y en algunos casos concretos retirársela o apartársela ligeramente, que lo contrario.

Como sociedad, la adaptación del uso de mascarilla a nuestra rutina diaria, es posiblemente uno de los mayores retos a los que nos vamos a tener que enfrentar como consecuencia de la pandemia.

Infografía-OMS
Infografía de la OMS sobre el correcto uso de la mascarilla.

Por otro lado, es una adaptación sencilla por lo que si todos lo hacemos, esta será tan rápida que ni nos daremos cuenta cuando pasen unos meses o años desde que empezamos a usarla.

Quiero a aprovechar para recomendaros seguir de cerca el perfil de Twitter de Pablo Fuente. Un periodista que sin duda ha representado un gran informador antes y después del confinamiento, durante estos días de incertidumbre que hemos vivido. Desde aquí quiero agradecer su magnífica labor. ¡Gracias Pablo!

Igualmente dejo algunos enlaces que pudieran ser de interés para ampliar la información sobre el uso de mascarillas durante la pandemia Covid-19.

  • Preguntas y respuestas sobre la COVID-19 y las mascarillas, OMS. Ver enlace.
  • Artículo de investigación en Inglés con un mensaje final: “Mi mascarilla te protege, tu mascarilla me protege“. Ver artículo.
  • Web del Gobierno de España. Ver enlace.