Escribo estas líneas motivado por el reciente contacto con diversas maneras de pensar que tienen algunas personas sobre la pandemia y la situación de incertidumbre que estamos viviendo actualmente.

Ideas tales como que “todo esto estaba orquestado”, que la pandemia es una “invención para el beneficio de algunos”, y que a través de “la vacuna genética pretenden controlarnos”.

Por otro lado, he leído en twitter que la periodista Rocío Vidal (La gata de Schrödinger – Canal de YouTube) había sido preguntada por defensores de estas ideas durante una manifestación, en una entrevista con tono agresivo, e incluso intimidatorio.

Lo primero que me viene a la mente es hacer una búsqueda de los argumentos que esgrimen los que defienden esta línea de pensamiento, que desde ya puedo tildar de conspiranoica.

Una de las cosas que he escuchado es que “nos ocultan el código genético del virus para que no se sepa la verdad”. Realizo con frecuencia búsquedas bibliográficas y como casi todos los que hemos tenido que buscar en el amplio y extenso Universo de la Ciencia, vamos en primer lugar a la Librería Nacional de Medicina de USA, Pubmed.

No fue difícil encontrar el código genético del Sars-Cov-2, como ya imaginaba. En Pubmed tienen toda una página de recursos sobre el virus.

Todos conocemos la encarnizada carrera que mantienen los grandes laboratorios farmacéuticos por descubrir la vacuna del virus que está afectando al mundo entero, y todo empieza conociendo el código genético del virus.

Foto de ThisIsEngineering en Pexels

Era obvio que lo iba a encontrar con cierta facilidad, pero entonces, ¿por qué se llega a pensar que es algo “secreto y está oculto por razones misteriosas”?

Lo único que me viene a la mente es que dentro de un marco de incertidumbre como el que estamos viviendo, un escenario tan nuevo para la mayoría de generaciones que habitamos el planeta tierra, desde un punto de vista emocional, en ocasiones buscamos algo a lo que aferrarnos sin realmente ponerlo en perspectiva. Imagino que el miedo y el desconocimiento sobre lo que va a pasar nos puede llevar a adoptar líneas de pensamiento que pongan en duda lo indudable, o cosas que ya han sido ampliamente superadas por la Ciencia.

Vacuna genética - Clínica Dental Esteve Alicante
Foto de Chokniti Khongchum en Pexels

Antes de hablar sobre los temas que tratan en la entrevista, quiero apuntar algo sobre las vacunas. Cuando hablan de “vacuna genética” se refieren a la nueva investigación que está llevando a cabo el laboratorio Moderna Therapeutics en la que utilizan un trozo del código genético del Sars-Cov-2 para que al inocularlo en el ser humano, este desarrolle la inmunidad frente al virus y se evite que desarrolle la enfermedad Covid-19. Es una investigación que está en pleno desarrollo y sobre la que algunos científicos dudan de si se obtendrán los resultados esperados con una muestra tan pequeña. 

Una vacuna genética, por lo tanto, no debería ser motivo alguno de conspiración dado que inoculando fragmentos de código RNA en tu organismo nadie va a “poder controlarte” y uno seguirá siendo el mismo que antes, más allá de que pueda desarrollar o no la deseada inmunidad frente a Sars-Cov-2.

Publicado por Rafael Palacios en Sábado, 11 de julio de 2020

En cuanto a la entrevista, si es que la podemos denominar así, aborda dos cuestiones principales como “argumentos” para negar la existencia del virus. El primero es negar que haya habido muertes en nuestro país como consecuencia de la Covid-19 debido a que en España no se han hecho autopsias a los fallecidos. Es cierto que, sobre todo al inicio de la pandemia, se prohibieron su realización por una cuestión de seguridad, ya que los aerosoles que se generan durante una autopsia son extremadamente peligrosos en cuanto al contagio. No obstante, recientemente se han reportado resultados de autopsias realizadas en los meses de Marzo y Abril a 33 pacientes fallecidos por Covid-19 con resultados que esclarecen daños en médula ósea y pulmones muy interesantes desde un punto de vista científico. Además, en otros países también se han realizado con hallazgos realmente interesantes, siendo estos resultados fundamentales para conocer cómo afecta la enfermedad a nuestro organismo.

Foto de Engin Akyurt en Pexels

El segundo “argumento” es señalar que las muertes de miles de ancianos ocurridas en residencias han sido debidas a que los “han asesinado a base de inyecciones letales”. Esta idea se comenta sola, roza más la paranoia que incluso la conspiración, careciendo de toda base lógica.

Más allá de que los números de fallecidos sean más o menos ciertos, en este enlace se puede uno hacer una idea de la desgracia que ha supuesto la pandemia en el marco de las residencias de ancianos en nuestro país desde que empezamos a sufrirla.

De alguna manera, pensar que esto es todo mentira, cuando nos sensibilizamos realmente con las cifras de muertos acaecidas, nos generan cierto rechazo las personas que hablan de “invención por parte de algún manipulador mundial”.

También menciona la escasa sensibilidad de los tests serológicos que, si bien es cierto algunos pueden ser más o menos efectivos en detectar anticuerpos, su sensibilidad no se puede convertir en argumento para apoyar la idea de que la pandemia es una invención. Lo mismo ocurre con la prueba de la reacción en cadena de la polimerasa o PCR, que, si bien es cierto tiene una sensibilidad mayor que las anteriores, su fiabilidad tampoco es del 100%, ya que puede ser más o menos fiable dependiendo del momento de la enfermedad en que se realice, y el origen de la muestra en la que se tome.

Cuando todavía se dice que la tierra es plana…

Hay muchas ideas que se expanden por las redes como la pólvora y en momentos de incertidumbre, añadido a pequeñas dosis de miedo o ignorancia, las ideas pueden llegar a ser incluso demoledoras.

Así que desde aquí no puedo más que transmitiros mucha fuerza, animaros a seguir siendo cautos, sensatos, y responsables con el prójimo. El uso de mascarilla y la distancia de seguridad son claves para superar la pandemia desde nuestro lado. La biología y la naturaleza harán el resto.