En tiempos de incertidumbre como el que estamos viviendo, afloran ideas o conceptos que pueden resultar confusos y sobre los que es necesario arrojar algo de luz.

Es el caso, por ejemplo, del “sello” o cartel que algunas empresas han empezado a colgar en sus puertas últimamente: Covid-Free.

Si nos limitamos a su traducción literal, significa “libre de Covid”, es decir libre de virus.
El hecho de que una empresa consiga estar, y sobre todo mantenerse, libre de virus es lo que quiero comentar en esta entrada.

En una persona, “libre de virus” significa que, tras hacerte alguna prueba o test diagnóstico, como ya hemos oído hablar, bien de serología o la prueba de PCR, éstas han salido negativas.

En ese momento podemos decir, con un grado de certeza acorde al grado de sensibilidad que tenga el test diagnóstico empleado, que esa persona está libre de virus, es decir “libre de Covid”.

Esa persona “Covid-Free” puede querer ir a celebrarlo con algunos amigos (menos de 10 durante la fase 1) a una terraza, por ejemplo. Durante la celebración podría contagiarse con algún amigo (no Covid-Free) que todavía no hubiera desarrollado síntomas de la enfermedad, y que ni siquiera fuera conocedor de estar infectado.
A partir de ese momento, el paciente que hacía unas horas estaba “libre de virus”, deja de estarlo, y sin ni siquiera saberlo, que es lo más preocupante. Comienza en este punto una fase muy peligrosa, en la que la persona ya infectada piensa que no lo está y tampoco presenta síntomas, lo que favorecerá sin duda el contagio a más personas de su entorno.

En una empresa ocurre algo parecido. Podemos hacer una desinfección y limpieza de las instalaciones a fondo, pero en el momento en que un cliente, o paciente en nuestro caso, utilice dichas instalaciones, si se diera el caso de que este estuviera contagiado, las instalaciones dejarían de estar “libre de virus” a partir de ese momento, y el sello Covid-Free que hayamos puesto en la entrada dejaría de representar la situación real de las instalaciones de dicha empresa.

Es importante por lo tanto que no nos fijemos tanto en esos sellos, que no tienen más que un valor puntual en el tiempo. Sólo representan que las instalaciones han podido recibir una desinfección adecuada en un momento puntual, pero en ningún caso debemos pensar que ello garantice “riesgo cero” de contagio al entrar en ellas, y menos aún cuando haya más personas dentro.

Si lo que se pretende expresar con esos sellos es que en esas instalaciones van a llevarse a cabo no solo medidas de desinfección adecuadas, sino también las medidas de prevención del contagio, creo que más que Covid-Free, habría que idear un sello Covid-Protection, más cercano a la realidad.

Con ello lo que quiero resaltar es que, más que poner atención en “sellos” o “etiquetas”, lo que debe llamar nuestra atención y determinar si acudimos a un establecimiento u otro, son las medidas de prevención de contagios que se estén adoptando dentro del mismo, tales como garantizar la distancia de seguridad entre las personas, el uso obligatorio de mascarilla e higiene correcta de manos. Son medidas básicas pero son las únicas que, a día de hoy, nos garantizan permanecer Covid-Free en todo momento.